Si existe una época del año en el que conviene preparar nuestro vehículo con especial atención esa es el invierno. Las condiciones climatológicas propias de esta estación nos obligan a poner a punto nuestro vehículo si queremos prolongar al máximo su vida útil y, sobre todo, gozar de las mejores condiciones de seguridad cuando nos pongamos al volante. Algo en lo que tendremos que poner especial cura si nuestro coche duerme durante el invierno en la calle.

Baterías

Si no usas garaje tu coche es posible que sufra más de lo esperado ante las inclemencias de las noches invernales. Es por ello que sólo por esta cuestión se planteen diferentes cuidados y recambios que entrarán en juego. En primer lugar, las baterías sufren mucho por esta situación y no es de extrañar que necesites una nueva para arrancar tu vehículo el día menos pensado del cercano invierno.

Rascadores y escobillas

También es habitual en algunas zonas de España que puedas encontrarte con hielo en los cristales y, sobre todo, el limpiaparabrisas tras una noche gélida. Para eliminarlo utilizaremos rascadores especiales y no ningún otro tipo de instrumento como un punzón o un cuchillo que pudiera rayar tus cristales.

Si dejas tu coche en la calle es posible también que tus escobillas dejen de limpiar como en verano dado que en el cristal se van a acumular las citadas capas de hielo.

Un buen consejo es levantar las escobillas de los limpiaparabrisas para evitar que la goma se quede pegada a la luna delantera o trasera y se rompa, dejando los limpiaparabrisas inservibles. El líquido lava-parabrisas hay que comprobar que aguante en estado líquido unos cuantos grados bajo cero

Carrocería

La carrocería es otro de los aspectos de tu vehículo que puede sufrir más de la cuenta. La lluvia, nieve e inclusive el granizo pueden dejar pequeñas marcas en la carrocería. Para arreglarlos existen reparadores de arañazos y pinturas, y pulimentos y protectores de pintura de alta calidad con los que podremos dejar como nueva nuestra carrocería sin necesidad de realizar ninguna gran inversión.

Líquido refrigerante

Otro de los aspectos mecánicos a tener en cuenta, especialmente si se habita en zonas con temperaturas bajo cero, es comprobar el estado del líquido refrigerante. El líquido refrigerante es a su vez anticongelante hasta determinada temperatura, pero con el uso va perdiendo propiedades. Comprobar el nivel y el color del líquido será una buena opción. Si el líquido presenta un color vivo, ya sea amarillo, rojo o verde (los hay de distintos colores) podemos estar bastante seguros que se encuentra en estado óptimo. Si presenta un color más traslúcido o sucio, es señal inequívoca de que se ha deteriorado ya sea por residuos del propio circuito de refrigeración o porque en alguna intervención anterior se mezcló con agua desionizada, lo que le ha rebajado notablemente sus capacidades anticongelantes. En caso de dudar, el mejor proceder es cambiar totalmente el líquido refrigerante-anticongelante por líquido totalmente nuevo.

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