Para que nuestro automóvil funcione a pleno rendimiento es importante que revisemos periódicamente sus componentes y no olvidemos llevar a cabo tareas mantenimiento cada poco tiempo. Por ejemplo, una de las más comunes y fáciles de hacer es medir y cambiar el aceite del coche.

Con aceite de buena calidad podemos aumentar la vida útil de nuestro vehículo. Pero, además, lograremos que se reduzca el consumo, se ralentice el desgaste del motor e, incluso, se reduzcan los niveles de emisiones de CO2 y gases contaminantes. No obstante, para poder disfrutar de todas estas ventajas es necesario asegurarse. Lo recomendable es comprobar su estado mínimo una vez al año y procurar ser rigurosos. Echa un vistazo a la siguiente lista y descubre cómo hacerlo…

Pasos a seguir para revisar el aceite del coche

  • Primero debes estacionar tu vehículo en un lugar llano. Las pendientes y las cuestas pueden impedir que obtengas unos resultados fiables en tu medición del aceite.
  • El motor debe estar en frío. Es muy importante recordar este aspecto, tanto para obtener los mejores datos, como para no sufrir ningún daño o quemadura por culpa del lubricante caliente.
  • Todo vehículo cuenta con una varilla de medición para poder evaluar los niveles del aceite del coche. Asegúrate de limpiarla para poder ver con exactitud cuánto líquido hay. Además, todas ellas, cuentan con unas marcas que indican el máximo y el mínimo obligatorio. Por tanto, lo ideal es que nuestro nivel de aceite se encuentre dentro de este parámetro.
  • En caso de que el lubricante no llegue al mínimo, debemos rellenarlo con el aceite que recomienden desde la marca del vehículo. Después, limpiaremos la varilla y la introduciremos nuevamente para comprobar que ya sí llega el parámetro apropiado.
  • Si, por casualidad, estos niveles siguen siendo bajos, acude a cualquiera de nuestros talleres (Hoznayo, Barros, Santander o Camargo) para que puedan detectar el problema.

 

 

 

 

 

 

 

Mas información aqui.