La cubierta es la parte que pone en contacto el vehículo con el asfalto, por ello, se puede decir que es una de las partes más importantes, sino la más importante, que equipa un automóvil. Por esta sencilla razón, adquirir unos neumáticos de segunda mano no es nada recomendable y puede llegar a ser, incluso, muy peligroso.

Ten en cuenta que esas ruedas han sido usadas previamente. Desconocemos el uso que se les ha dado. Es cierto que muchos defectos pueden ser descubiertos a simple vista: agrietamiento, desgaste, cristalización, deformaciones, cortes, fecha de fabricación antigua… Otros, como algunos daños estructurales, no. También han podido sufrir un impacto considerable, con lo que pueden tener puntos con una tensión inestable. Debido a este fenómeno, aparecen los bultos y deformaciones, que pueden originar un reventón.

También desconocemos en qué coche han sido montados previamente. Cada automóvil desgasta la cubierta de una forma diferente según el peso, el sistema de tracción, la potencia, el par, el asfalto por el que ha circulado, etc. Equipar nuestro vehículo con neumáticos de segunda mano puede producir vibraciones o desgaste irregular e, incluso, reducir la estabilidad del coche.

Tampoco conocemos cómo han sido almacenados, durante cuánto tiempo, las condiciones ambientales o si han estado protegidos de la humedad y la luz.

Asimismo, recuerda que unos neumáticos de segunda mano, al estar usados y sin saber cómo, durarán por regla general mucho menos que unas cubiertas nuevas. Esto supone un desembolso más a menudo.

Por todas estas razones te desaconsejamos este tipo de neumáticos que supuestamente provienen de coches de ‘renting’ y vehículos con pocos km, muchas veces de Alemania, por ser peligrosos. Si quieres ruedas con un precio económico sin renunciar a seguridad, siempre puedes acudir a cualquiera de nuestros centros sitos en Santander (Cisneros 96), Camargo, Los Corrales de Buelna u Hoznayo, donde seras aconsejado por auténticos expertos.

 

 

 

 

 

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