Los vehículos tipo turismo modernos, entendiendo como modernos los fabricados en los últimos 20 años, en su gran mayoría, están diseñados para ser subviradores. Esto quiere decir que, ante una situación en la que se excede la aceleración lateral máxima soportada por el vehículo (por ejemplo en el trazado de un tramo curvo por encima de la velocidad crítica de la curva), su comportamiento esperado es a que se “vaya” del tren delantero y no del trasero. Este comportamiento se consigue a partir de un correcto diseño de la carrocería y sobre todo mediante el correcto diseño y ajuste del chasis del vehículo. El chasis de un vehículo moderno está compuesto básicamente por los elementos que hasta entonces se conocían como la masa no suspendida, entre ellos las ruedas. El diseño de un vehículo se realiza considerando que éste equipará neumáticos con la misma capacidad de adherencia en ambos ejes y el ajuste del sistema para conseguir el comportamiento deseado se consigue variando parámetros como la caída, el ángulo de salida, la convergencia, el avance, etc… de las ruedas de cada eje. Del mismo modo se utilizan sistema tales como el repartidor de frenada para evitar que nunca, independientemente de la carga del vehículo, se llegue a bloquear el eje posterior antes que el anterior durante una maniobra de frenada, para evitar ese comportamiento sobrevirador no deseado, o el ESP (Control de estabilidad) que corrige estos comportamientos en la medida de lo posible una vez ya se han producido. Este comportamiento subvirador deseado se justifica con el hecho de que es mucho más fácil controlar un vehículo que “se va” del tren delantero que del trasero, ya que esta última situación, en la mayor parte de los casos, acaba con los típicos “trompos”  y la pérdida total del control del vehículo.

En el caso de un vehículo que no equipe neumáticos con la misma capacidad de adherencia en ambos ejes, siendo los neumáticos del eje posterior de menor calidad o encontrándose en peor estado,  convierte a este turismo en un vehículo con tendencia sobreviradora en condiciones de baja adherencia, como es el caso de calzada mojada. Cuanto mayor sea la diferencia de calidad o estado entre los neumáticos de ambos ejes, mayor será la tendencia sobreviradora del turismo y, por lo tanto, más difícil de controlar en caso de pérdida de adherencia. En este caso, el hecho de equipar unos neumáticos de mayores prestaciones o en mejor estado en el eje anterior es perjudicial en el correcto comportamiento del vehículo.

Para evitar esta situación, los fabricantes siempre recomiendan instalar los neumáticos en mejor estado, en el caso de sustituir los de un solo eje, en el eje trasero. Sin embargo, la práctica habitual, derivada del mayor desgaste de los neumáticos del eje delantero (tracción delantera), es la de querer colocar los neumáticos nuevos o en mejor estado en el eje delantero, y los más gastados en el eje trasero para alargar la vida de los mismos.

Por ello desde Neumáticos hoznayo aconsejamos siempre  que los neumáticos nuevos se monten siempre atrás.

Si quereis saber mas sobre el tema, no dudeis en pasar por cualquiera de nuestros talleres donde nuestros expertos os aconsejaran y resolveran vuestras dudas.

 

 

 

 

 

 

 

 

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