Antes de empezar, nos gustaría explicarte que el término correcto para referirnos al anticongelante es líquido refrigerante. De este modo es más fácil que entendamos su función. El líquido refrigerante no sirve únicamente en bajas temperaturas, sino que ayuda también a regular las altas: refrigera el motor, no evita que se congele.

Con los avances técnicos, los motores de los automóviles se han hecho cada vez más y más eficientes. Uno de los puntos clave para lograr ese ahorro en el gasto de combustible y una disminución de las emisiones contaminantes es que la mecánica alcance su temperatura óptima de funcionamiento lo antes posible y que ésta varíe lo mínimo una vez se ha alcanzado. Para ello, nuestros coches disponen de modernos sistemas de refrigeración que mueven líquido anticongelante por un circuito cerrado para ayudar a mantener esa temperatura constante.

Los motores de combustión interna generan ingentes cantidades de calor, ya que en el interior de los cilindros se producen reacciones exotérmicas. Para que no se produzcan costosas averías, hay que mantener ese calor a raya empleando un sistema de refrigeración compuesto de uno o más radiadores y un circuito cerrado con una bomba que se encarga de mover el anticongelante según convenga.

Por ejemplo, cuando arrancamos nuestro coche por la mañana si hace frío, la bomba de agua evitará hacer que circule el líquido refrigerante por el circuito para que el motor alcance antes su temperatura de trabajo idónea. Otra de las técnicas empleadas por varias marcas de coches consiste en utilizar unas tapas que se encargan de cubrir parte (o la totalidad) del radiador cuando es necesario, ya sea para que alcance la temperatura deseada antes o para evitar un exceso de refrigeración en climas fríos.

El sistema de refrigeración, además de estar compuesto por el radiador, el anticongelante y la bomba centrífuga, suele disponer también de un ventilador. Este elemento se encarga de ‘forzar’ el paso del aire a través de los distintos paneles del radiador para aumentar la capacidad de refrigeración cuando, por ejemplo, estamos parados en un atasco.

Como has podido leer, es fundamental mantener en perfecto estado todos estos sistemas, no sólo para que no se produzcan averías, también para ahorrar combustible. Neumáticos Hoznayo ponemos a tu disposición cualquiera de nuestros talleres donde serás atendido por auténticos profesionales.

 

 

 

 

 

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