Los neumáticos están compuestos por diferentes clases de materiales textiles, metálicos y gomas que dan las propiedades necesarias para su correcto funcionamiento.

Las propiedades de los componentes evolucionan con el tiempo.

Para cada neumático, la evolución depende de varios factores como son las condiciones climáticas, de almacenamiento y de utilización.

Teniendo en cuenta que estos factores de utilización son muy variables, es imposible predecir la duración de los neumáticos y fijar una fecha de caducidad.

En la actualidad, no existe ninguna Norma, Reglamento o Directiva en relación a la caducidad de los neumáticos, sólo existen recomendaciones del organismo de normalización E.T.R.T.O. a las cuales Neumáticos Hoznayo nos adherimos.

Después de 5 años, como máximo de utilización, los neumáticos deberán de ser inspeccionados por un especialista por lo menos una vez al año.

Esta inspección no debe sustituir en ningún caso las verificaciones periódicas de mantenimiento como son: la vigilancia de la presión de inflado y el estado general del neumático (nivel de desgaste, deformaciones…)

Por precaución, si los neumáticos no han sido reemplazados dentro de un plazo de 10 años a partir de su fecha de fabricación, se recomienda la sustitución por unos nuevos, aunque el nivel de desgaste no haya alcanzado el límite legal permitido.