El desgaste de los neumáticos es uno de los factores que nuestros clientes mas importancia dan y sobre el que mas preguntas nos realizan en nuestro día a día; por esta razón que desde Neumáticos Hoznayo con este pequeño artículo, nos hemos decidido a dar un poco de “luz” sobre el tema.

Un neumático se desgasta porque adhiere. Lo mas difícil es concebir neumáticos buenos en duración y en adherencia, ya que se trata de dos prestaciones opuestas. En este compromiso de equilibrio entre las dos prestaciones es donde existen grandes diferencia entre las marcas.

Los principales factores que influyen con mayor medida en el desgaste son:

    • Tipo de conducción: una conducción mas deportiva incrementa el desgaste hasta en 8 puntos sobre una mas tranquila.
    • Tipo de carretera: de la misma manera que la conducción, una conducción habitual por carreteras de montaña incrementa notablemente el desgaste de nuestros neumáticos.
    • Tipo de vehículo: un vehículo con mucho peso/potencia/par incrementará también hasta 2 puntos el desgaste de nuestros neumáticos
    • Geometría ejes: un paralelismo y/o caída incorrecto hace que el desgaste de nuestros neumáticos sea muy superior.
    • Climatología: con suelos secos y mayor temperatura el desgaste de nuestros neumáticos sera muy superior.
    • Presión: un bajo inflado de nuestros neumáticos va a conllevar un desgaste mucho mayor de los mismos, de tal forma que un neumático con un 20% menos de presión de lo recomendado, va a tener un 20% menos de duración.
    • Carga: al igual que la presión, un 20% mas de carga puede hacer que nuestros neumáticos tengan un 20% menos de duración.

El reglamento general de vehículos prevé que los vehículos de turismo y los industriales de hasta 3,5 toneladas de MMA, deben tener neumáticos que presenten una profundidad de dibujo superior o igual a 1,6 mm en las principales ranuras de la banda de rodamiento.

Sin embargo, aunque la profundidad de dibujo restante sea superior a 1,6 mm, desde Neumáticos Hoznayo recomendamos a los usuarios adaptar la velocidad y el tipo de conducción a las condiciones de circulación encontradas, como por ejemplo, en mojado.