Despistarse en el cuidado del coche puede salir muy caro. Aquí te ofrecemos seis descuidos y errores comunes que no puedes permitirte debido a los elevados costes que pueden provocar en tu coche.

Correa de la distribución

Vital para el funcionamiento del coche, si se rompe el destrozo que va a provocar en el motor hará que el coste de su reparación provoque que te llegues a plantear cambiar de coche. De ahí que, aunque se trate de una de las labores de mantenimiento más caras, te convenga no descuidar los plazos o kilometraje que el fabricante recomienda para ello.

Los plazos pueden cambiar según el modelo y el uso, pero la mayoría de los fabricantes recomienda una primera revisión a los 80.000 km y la sustitución por a partir de los 150.000 kms (en función del fabricante) o cada cinco años como mucho. Según Autingo, plataforma web que calcula el precio de las reparaciones del coche, el cambio de una correa de distribución puede costar unos 380 euros, mientras que reparar los daños de la rotura puede variar en función de las piezas afectadas desde los 1.500 a los 4.000 euros. En ocasiones, incluso es mejor plantearse la compra de un coche nuevo.

Echarle gasolina a un diésel

Es un error mucho más frecuentemente de lo que parece, ya sea por despiste o por la confusión que muchas veces crea los “nombres” que las pretroleras ponen a sus productos. Como ya os contamos en detalle, si te equivocaste a la hora de echar combustible lo mejor que puedes hacer es no arrancar el coche y llamar a una grúa (la paga el seguro) para conseguir que un mécanico extraiga el combustible y limpie los conductos. Esta sencilla operación cuesta unos 200 euros (además de lo que hayas pagado por el combustible echado y el que vas a tener que echar al coche, lo que puede suponerte otros 120 euros más).

Si además de echar el combustible que no era cometiste otros dos errores más, arrancar el motor y circular con el coche, la avería puede resultar fatal, ya que la reparación puede obligarte a cambiar camisas, pistones, bielas,…. elevando la factura por encima de los 2.500 euros.

Entró agua en el depósito de combustible

Si no cerraste bien el depósito y entró agua de lluvia o por cualquier otra situación ha entrado agua en el depósito de tu coche, tienes un serio problema. Cierto que es raro que se produzca, pero de ocurrir requiere de atención inmediata. Puede provocar la oxidación de la parte interior del depósito, ocasionar daños en el filtro y en el sistema de alimentación del motor, dañar los inyectores gravemente, romper la bomba inyectora, la culata… Un destrozo muy importante, que te puede llegar a costar unos 3.000 euros reparar, además de los 200 que costará el vaciado y la limpieza del depósito.

Falta de aceite en el motor

Controlar el nivel de aceite en el motor es una de las operaciones preventivas más sencillas que un conductor puede realizar de su coche. Basta ver los niveles en la varilla para evitar problemas. Además, actualmente todos los coches cuentan con testigos en el cuadro para avisar de una caída grave en los niveles. Por esas razones, este tipo de problemas no deberían producirse, pero lo cierto es que siguen siendo habituales por la dejadez en el mantenimiento del vehículo.

Cuando el motor se queda sin aceite las piezas más importante para su funcionamiento, las móviles, pierden lubricación y friccionan a alta velocidad generando tan elevada temperatura que muchas de ellas literalmente se funden, gripando el motor. Es una de las reparaciones más costosas y puede provocar que tengamos que sustituir por completo el motor. La reparación supera los 3.500 euros de coste.

Excesos de aceite

Tan malo es quedarse corto como pasarse. Las varillas que permiten controlar el nivel de aceite permiten controlar no sólo si el motor necesita aceite, también si le sobra. Si el motor tiene mucho aceite, este puede llegar a entrar en los cilindros y, consecuentemente quemar más aceite del que precisa y alcanzar la cámara de combustión.

El excedente de aceite provoca que el lubricante del motor reciba más aire del que debe, lo que genera espumas en su composición que lo deterioran y que además no permiten que la mecánica se engrase como debe, lo que ocasiona indebidos sobrecalentamientos.

Eliminar los excesos de aceite es una operación sencilla y económica, apenas 40 euros. Si no lo hacemos y dejamos que el motor funcione reiteradamente con exceso de lubricante, la broma puede salir cara, superando incluso los 1.500 euros.

Falta de líquido refrigerante

Nada peor para un motor que un exceso de temperatura. El anticongelante lo protege de las bajas temperaturas exteriores y de formaciones calcáreas en los circuitos de refrigeración. Según el coche, el coste de la operación de mantenimiento puede llegar hasta los 70 euros. Debes revisar asiduamente los niveles del depósito, porque de no hacerlo es cuando llegan las sorpresas que luego te dejan tirado en la carretera. Si te quedas sin refrigerante el motor se sobrecalienta y esto provoca graves averías en la mecánica, entre ellas la más común la rotura de la culata, cuyo coste de reparación puede alcanzar los 3.000 euros

 

 

 

 

 

 

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