Como expertos en neumáticos y ruedas de coche, nuestra principal recomendación es que durante la temporada de invierno montes neumáticos de invierno.

Has de saber que este tipo de ruedas o neumáticos están especialmente diseñados para estas condiciones climatológicas, por lo que su comportamiento en climas fríos o sobre suelos deslizantes (lluvia, hielo, nieve) es excelente, comparado con los neumáticos estándar o de verano, que pierden sus prestaciones por debajo de 7ºC o sobre mojado.

Para conseguir este gran rendimiento, disponen de un dibujo diferente, con alta capacidad de evacuar agua y unas láminas en forma de “garra” que les permiten adherirse a terrenos donde las ruedas tradicionales “patinan” en el momento de accionar el pedal del freno.

Además, la ley de tráfico en España te exime de utilizar cadenas sólo en el caso de cambiar a neumáticos de invierno, ¿lo sabías? Es más cómodo y por supuesto más seguro que instalar las engorrosas cadenas.

En nuestros talleres, guardamos tus neumáticos tradicionales hasta la próxima temporada, para que no tengas que preocuparte de nada.

Y recuerda, que no hay comparativas, los neumáticos de invierno son la clave, ya que además de ser adecuados para carreteras con nieve también están diseñados para circular por asfalto mojado o en situaciones en las que la temperatura exterior baja de 7ºC.

A continuación, te damos unos prácticos consejos por si te quedas atascado en una nevada mientras te diriges a un centro Euromaster con la intención de comprar neumáticos de invierno.

Ante todo, prevención antes de cualquier desplazamiento.

Mantente informado:
Procura informarte del estado de las carreteras cercanas y de los cambios en las condiciones climatológicas. Además, sé consciente y administra los recursos de los que dispones en el coche: batería del móvil, agua, alimentos… etc.

Si te has quedado bloqueado…

Localízate:
En primer lugar, ponte en contacto con los servicios de emergencia para indicarles cuál es tu ubicación exacta.

Mantén el calor:
Ten el motor encendido con la calefacción puesta a intervalos de tiempo regulares para mantener una temperatura cálida dentro del coche.

Vigila el tubo de escape:
Bájate del coche a menudo para comprobar que el tubo de escape no está obstruido por la nieve, ya que correrías un grave peligro si entrara dióxido de carbono en el vehículo.

Nieve:
No quites la nieve acumulada sobre tu coche, esta actuará de aislante y evitará que descienda extremadamente la temperatura en el interior del vehículo.

Salida:
Cuando todo se haya solucionado y la carretera esté despejada, arranca el vehículo. Usa la segunda marcha en caso de que no tengas suficiente adherencia.

Esperamos que esto nunca te suceda, pero si así fuese, no olvides estos sencillos consejos.

 

 

 

 

 

 

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